| |



|
1
- ...lo primero su seguridad
Para poder disfrutar plenamente de la carne, el ingrediente
fundamental que nunca le debe faltar es la SEGURIDAD ALIMENTARIA,
que comienza por la correcta elección del lugar de
compra. En RAZA NOSTRA, Usted siempre se llevará consigo
este ingrediente.
A continuación, se deben tomar una serie de precauciones
básicas, que le permitan gozar de todo el aroma y sabor
de la carne ya en la mesa. Le aconsejamos que siga estas fáciles
costumbres:
-
Mantenga la carne siempre en el frigorífico, preferentemente
a una temperatura inferior a 4ºC.
-
Dependiendo de la pieza, y de la calidad de carne en
origen será su plazo máximo de consumo preferente.
En general debe cocinarse antes de los 3-4 días.
Las carnes con más recubrimiento grasa, tienen
una mayor duración. La carne picada es la que presenta
una menor durabilidad (24-48 horas).
-
Limpiar todas las superficies que hayan estado en contacto
con el producto crudo.
-
La “contaminación cruzada” es el principal
riesgo de contaminación del producto final, y se
suele producir en el hogar del consumidor. Por ello es
muy importante evitar el contacto entre alimentos crudos
y preparados, así como con manos y utensilios de
cocina.
-
No confunda un color más oscuro de la carne, por
ejemplo en los filetes del fondo de una bandeja envasada,
con peor calidad. La causa es que la mioglobina que es
la proteína que le da color, cuando no tiene oxígeno,
se oscurece. Por ello, la parte que no está en
contacto con el aire tiene un color oscuro. Separe las
piezas y déjelas en contacto con el aire y verá
como el color se aclara y se vuelve rojo-rosáceo.
-
Si congela la carne, siempre por debajo de los -18º
C (se requiere congelador con mínimo de 3 estrellas),
la carne se mantiene en perfectas condiciones durante
meses. En este caso, si la congelación se hace
en casa, la carne puede ser más seca, sobre todo
porque la congelación es más lenta de lo
deseable.
-
Es aconsejable que la congelación no se realice
con bandejas. Las bandejas están hechas de un material
plástico que podría pasar a la carne. Esto
no siempre se produce, pero muchos consumidores tienden
a descongelar directamente en el microondas separando
la carne congelada de la bandeja. En estos casos, muchas
veces queda material adherido a la carne, con lo que al
descongelar se calienta el material plástico y
se disuelve en parte de la carne. Esto hace que puedan
quedar residuos.
- Si limpia los jugos exudados de la carne de la bandeja,
es preferible hacerlo con papel desechable que con un paño.
2 - ...sabía
que?
-
Como norma, las carnes de mayor calidad resultan más
tiernas y sabrosas con temperaturas de cocinado altas
y escaso tiempo de cocción; y las piezas de calidad
inferior, generalmente las que contienen más grasa
y más tejido conectivo, se adaptan mejor -y proporcionan
mejores resultados de sabor y textura- cocidas durante
tiempos dilatados y a temperatura más bien baja
o baja.
-
La espuma que se puede producir en la fritura de la carne
no tiene por qué significar que la carne tiene
aditivos. Ésta se produce porque sale agua del
músculo y ésta arrastra a algunas proteínas.
Estas proteínas provocan la aparición de
la espuma. Esto se debe a que, o bien la carne no ha madurado
bien y posee un exceso de agua o a que la pieza no es
la adecuada para freír.
-
Las bandejas de carne suelen tener mucho agua, y eso
no tiene una relación directa con el engorde artificial
del ganado.
El agua en las bandejas se debe a que la carne pierde agua
con el tiempo, sobre todo si se trata de filetes, ya que
la estructura del músculo se ha roto con el cuchillo.
Como consecuencia, el agua que había dentro de las
células sale al exterior y es lo que vemos en las
bandejas. Por otra parte, cuanto menos madurada esté
la carne, más agua se acumula en la bandeja.
-
Al abrir el frigorífico, la temperatura interna
de la nevera sube de 5ºC a 10ºC en una apertura.
-
Si limpia la carne con agua, perderá sangre y
por tanto quedará más seca. Hágalo
con un papel de cocina desechable.
3 - ...trucos
en la cocina
Aguja
- Para cocerla bien, nunca debe tocar el fondo pues ese
lado se cuece más. Para evitarlo se coge una espátula
de madera donde irá enrollado el hilo donde irá
sujeta la carne. Dándole vueltas a dicha espátula
la carne subirá y queda colgando para así
hacer una mejor cocción por entero.
Albondigas
- Para que le queden más jugosas, ponga a remojar
en leche migas de pan atrasado, unos diez minutos, se le
añaden, bien escurridas a la carne picada.
Otra opción, es sustituir el huevo por aceite
de oliva y pan rallado. Le quedarán muy esponjosas.
Para que le queden redondas, un truco es meterlas en
el frigorífico 10 minutos antes de freírlas.
Asado jugoso y crujiente
- Para que le quede jugoso, introduzca un recipiente con
agua dentro del horno. Haga unos cortes profundos, para
regarlo durante el asado. Si le añade un poco de
azúcar sobre la superficie, además le quedará
crujiente.
Caldo
- Para hacer un buen caldo ponga la carne siempre en agua
fría. Otro truco consiste en sofreír previamente
la carne y luego mojarla en agua fría. En ambos casos,
cuando la carne esté en el agua, comenzar la cocción
a fuego lento, así las impurezas subirán a
la superficie y así poderlos espumar, no olvidando
de vez en cuando añadir agua fría. Para clarificar
un caldo no hay que montar las claras a punto sino batirlas
hasta que queden espumosas.
Caldo congelado
- Para que le resulte sabroso, se le puede añadir
un vino oloroso en la descongelación. Mézclelo
bien.
Caldo sin grasa
- Si no desea que aparezca grasa en el caldo, enfríelo
en el refrigerador. La grasa solidificada es fácil
retirarla.
Carnes
- Si en un descuido la carne que tenía en el horno
se le ha endurecido, no dude en añadir unos cuantos
tomates a la fuente, los ácidos del tomate le ayudaran
a que se vuelva tierna.
Cerdo asado
- Para evitar que la grasa se pegué, añada
un poco de agua sobre la fuente.
Cerdo gustoso
- Frote la pieza con sal gorda y tomillo picado. Envuelva
la carne en plástico de cocina, y déjelo en
la nevera durante la noche anterior. Debe retirar la sal,
antes de cocinarlo.
Cordero (conservación)
- Para incrementar el período de conservación
del cordero, sin necesidad de congelarlo, guarde la carne
en la nevera en una fuente con aceite.
Cordero más suave
- Para atenuar el sabor de la carne de cordero (cordero
recental o pascual, fundamentalmente), frótelo antes
de cocinarlo con limón
Ossobucco
- Para reforzar su sabor hay que añadir una cucharada
colmada de tomate concentrado.
Fondue
- Para evitar que el aceite salte cuando metemos los trozos
de carne, meteremos una ramita de perejil en el recipiente.
Freir, sin salpicar
- Ponga un puñado de sal en el fondo de la sartén.
Guisados
- Si un guisado de carne le ha salido con demasiada sal,
no le añada agua. Lo mejor es añadir un vasito
de leche fría, moviendo la cazuela.
Guisos jugosos
- Los guisos de ternera o cordero, quedan más jugosos
si añadimos un chorrito de vino blanco en la cocción.
Es importante que no hiervan, sino hacerlos a fuego muy
lento para no quitar el jugo ni el sabor de los ingredientes.
Otro truco, es añadir un corcho bien limpio durante
la cocción, para que el guiso quede jugoso.
Hamburguesas
- Si las prepara en casa, añada un poco de miga de
pan, o bien pan rallado. Así evitará que se
le rompan al freírlas.
Huesos, con tuétano
- Para evitar la pérdida del tuétano en la
cocción, tapone con sal gorda los dos extremos del
hueso.
Jugo de carne
- Coloque al baño María un trozo de carne
de ternera o vaca y déjelo que segregue su propio
jugo. Se va retirando éste, hasta que la carne se
haya reducido a la mitad.
Morcillas, (conservación)
- Para conservarlas, puede congelarlas en trozos. No es
necesaria la descongelación para su uso.
Riñones, sin olores
- Antes de cocinarlos, se limpian, cortan y aderezan con
sal. Se dejan media hora y se lavan con abundante agua.
Cuando hierva el agua, échelos y déjelos hasta
que vuelva a hervir. Ya los puede cocinar.
Salar
- Nunca deberemos hacerlo cuando haya concluido la cocción,
pues no llegaría a penetrar profundamente. En los
guisados, es optativo salar al comienzo o durante la cocción;
en cualquiera de los dos casos, la ebullición del
líquido facilitará la penetración de
sal. Cuando el procedimiento culinario elegido ha sido el
asado a la plancha o a la parrilla, hay que salar en el
mismo momento en que dé comienzo la exudación
que se produce a causa del calor: de esta manera, el mismo
líquido exudado hará que la sal se reparta
uniformemente sobre toda la superficie de la pieza, con
lo que el sabor se igualará también.
Si añadimos sal en un asado, plancha o parrilla
en el inicio del cocinado, la sal extraerá los
jugos de la carne (sustancia higroscópica), resultando
una carne más seca y dura.
Terneza
- Si cree que la carne que va a cocinar Le va a salir dura,
haga primero una mezcla de aceite y vinagre a partes iguales.
Embadurne la carne con ella y déjela reposar durante
dos horas. No se preocupe que no le sabrá a vinagre.
Si ya tiene un asado duro, cubra la pieza con rodajas de
tomate bien maduro, y métala en el horno a temperatura
media durante 10 minutos.
4 - ...cómo
conservar los nutrientes de la carne?
-
Durante la preparación culinaria de la carne de
vacuno, su calidad nutritiva se altera y se produce una
merma de la pieza como consecuencia de la pérdida
de agua.
-
Cuanto más prolongado sea este tratamiento culinario,
mayores serán las pérdidas nutritivas.
-
Las vitaminas del grupo B (hidrosolubles) se reducen
durante el cocinado. Algunos minerales como el fósforo,
el potasio y el sodio pasan al jugo de la carne al ser
cocinada, y la cantidad de hierro no se ve afectada.
-
Las pérdidas máximas de nutrientes se
producen durante el asado a la plancha, a la parrilla
o a la brasa, debido a que la grasa fundida se separa
de la carne y arrastra consigo parte del agua en la que
se encuentran disueltos ciertos nutrientes.
-
Con la fritura sucede algo similar, y parte de la grasa
y del agua de la carne pasan al aceite de fritura.
-
Si la carne se encuentra rebozada, el rebozado reduce
las pérdidas nutritivas, ya que la carne no exuda
tanto y se cuece en su propio jugo.
-
En la carne cocida, los nutrientes pasan a la salsa y
si ésta se consume las pérdidas son mínimas.
- Para la carne de ternera, el tipo de cocinado varía
según la pieza de que se trate. Aquellas como el
lomo, solomillo, tapa proporcionan una carne formada casi
exclusivamente por tejido muscular, y son idóneas
para el asado, la parrilla o la plancha. La carne rica en
tejido conectivo (falda, morcillo, etc.), requiere una cocción
lenta en agua para que el colágeno se convierta en
gelatina.
5 - ...en
la barbacoa.
-
¿Cómo limpiar su barbacoa?
1º - Cubrir el fondo de la barbacoa con papel de aluminio
antes de colocar el elemento combustible, carbón
o leña. Con ello podremos retirar las brasas y los
restos de comida vertidos sin demasiado esfuerzo.
2º - Antes de comenzar a cocinar, es útil calentarla
entre cinco y diez minutos para ayudar a eliminar y desprender
los malos olores, los humos e incluso la grasa adherida
con anterioridad.
3º - No apagar la barbacoa echando agua de forma directa
sobre el carbón incandescente o sobre la ceniza en
la base de la barbacoa, ya que puede provocar la corrosión
del metal.
4º - No limpiar la grasa de las partes metálicas
de la barbacoa una vez finalizado el asado, ya que esta
grasa la protege de la oxidación.
-
Espere entre 25 y 30 minutos para que el carbón
se caliente, en caso de usar este combustible. No comience
a cocinar hasta que el carbón se vea gris --si
es de día-- o rojo --si es de noche.
Añada hierbas secas, astillas de madera, frutas
secas, cáscaras de naranja, piña o especias
a su carbón para darle un sabor ahumado a sus parrilladas.
Añádalas 15 minutos antes de terminar la cocción.
-
Engrase la parrilla previamente y sale la carne después
de su cocción. Esto le permitirá obtener
una carne más tierna y jugosa.
En función del grosor de la pieza de carne, aumentará
la distancia de la parrilla a las brasas de forma proporcional.
Para la carne de cordero, lo idóneo es asar de
forma lenta, para que el interior quede tierno y el exterior
dorado y crujiente.
Mantener las carnes a temperatura ambiente antes de ponerlas
a la parrilla.
En algunos casos, una buena salsa barbacoa (con su característico
sabor picante), roquefort, mostaza… pueden ser buenos
complementos para la carne.
Para los amantes de los sabores exóticos una deliciosa
opción es evitar la sal y regar la carne con miel
de abeja. Esto está especialmente indicado en las
carnes de cordero o de cerdo.
|
|