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I
- ETIMOLOGÍA, SINONIMIA Y CLASIFICACIÓN
Como Serrana Negra o Negra Serrana se conoce una agrupación
bovina autóctona de moderna concepción y antiquísima
existencia, que debe su nombre a las áreas de asentamiento
(serranías) y al color de su capa. De su etimología
puede esperarse pluralidad de sinónimos, unos justificados
por precisos: Serrana pinariega, Negra burgalesa, Serrana
del Maestrazgo, etc., y otros innecesarios o confusos (Ibérica
serrana, Ibérica de Sierra Morena, etc.), dignos de
desautorizar o no emplear. En Portugal recibe el nombre de
raza Preta.
La estimación oficial registra la misma indecisión
que el nomenclator, felizmente superada. El Catálogo
de razas ganaderas del Ministerio de Agricultura de 1979 cita
una raza negra Ibérica entre las de “estudio
y observación”, luego integrada con la Avileña,
y otra raza Serrana que en el de 1997 figura subtitulada como
Serrana Negra, raza de protección especial.
II - ORIGEN
E HISTORIA
La raza Serrana Negra procede directamente del Tronco conocido
por Bos taurus ibericus. Al ajustar las formas derivadas del
mismo a la escala taxonómica de raza, se dio el nombre
de Avileña a la más representativa y mayor nivel
técnico anteriormente conocida por sus ecotipos (Barqueña,
Piedrahitense, Guadarrameña, etc.) y quedó subyacente
el genérico de Serrana.
Sostuvo un brillante pasado cediendo animales de trabajo,
tanto para los medios agrícolas como para el transporte,
donde fue el principal motor de sangre de la Cabaña
Real de Carreteros (siglos XIV al XIX), quien con su homónima
la Real Cabaña de Pastores (Mesta), recorrieron todas
las rutas de la Península Ibérica y constituyeron
los principales pilares económicos del Reino. Exponente
excepcional de la misma fue la cuadrilla de Almodóvar
del Pinar (Cuenca) que durante muchos años estuvo dedicada
a transportar el mercurio de Almacén.
Su aprovechamiento dinamógeno iba asociado a la producción
de carne. Rendía al mercado la pieza más cotizada
bajo el nombre de ternera blanca de Castilla (proveniente
de las yuntas de vacas cuyas crías eran sacrificadas
como lechales para compatibilizar su producción con
la de trabajo) y la de menores horizontes comerciales, el
buey cutral (de cutre=cuchillo) salido del desvieje y desecho,
de carne seca y coriácea que, asociada al exceso de
grasa propia del cerdo ibérica, era el origen de la
excelente chacinería local presidida por el chorizo.
Ocupaba y aún se mantiene de forma residual en las
zonas montañosas del Centro peninsular (Sistema Central
e Ibérico, Montes de Toledo, Serranía de Cuenca,
El Maestrazgo, Albarracín, la Demanda, Cameros, Guadarrama,
etc.) como terrenos de crianza desde donde salían las
yuntas de bueyes para la carretería y las parejas de
vacas para el laboreo. Fueron factores degradantes: la mecanización
y sus fuertes repercusiones negativas sobre el ganado de trabajo,
la repoblación forestal con defensa del bosque mediante
el veto al ganado y, de manera particular, el reconocimiento
de la raza Avileña-Negra Ibérica como núcleo
selecto de la Serrana y, en el plano local, la desorientación
o la duda de que con ese calificativo pueda incluirse al ganado
que no sea abulense. Por todo ello, la Serrana Negra entra
en declive para tomar un lugar muy secundario, sin horizontes,
marcado por el pesimismo y la falta de ilusión de sus
criadores.
Posteriormente confluyen otros factores que en nada favorecen
al desarrollo de la raza: abandono de cultivos marginales,
emigración rural, cambio generacional, etc.
Finalmente hay otra clase de factores que inciden en apoyo
de la ganadería serrana, como las nuevas pautas socio-políticas
de conservar los espacios naturales, evitar la desertización
, establecimiento de líneas de ayuda para obras infraestructurales,
y sobre todo la facultad de ofertar al mercado carne natural.
Actualmente, distintos organismos y agentes están
potenciando núcleos de bovinos serranos (Burgos, La
Rioja, Madrid, Soria y Teruel fundamentalmente).
III - CARACTERÍSTICAS
GENERALES
Fiel representante del Tronco bovino ibérico su morfología
general es la siguiente: tamaño medio, poca masa y
mucho hueso. Capa negra, peceña o “mal teñida”
(con irisaciones rojas).
Raza rústica, sobria, resistente a desviaciones climáticas
extremas, períodos de penuria y frente a las frecuentes
e intensas incidencias, incluidos los riesgos de naturaleza
infecciosa y parasitaria. Buena andadora en busca de las reservas
alimentarias para las que no tiene particulares preferencias
y sí fácil adaptación a las disponibles
según épocas del año, incluso al ramón
grosero que puede ser único recursos de invernada.
Ideal como instrumento extractivo de las potencialidades pastables
en áreas de la montaña seca.
La imagen de conjunto es propia de bovinos primitivos y poco
evolucionados hacia el tipo profesional para el que son explotados.
De silueta angulosa y frecuentemente “cuesta abajo”.
Comportamiento reproductivo excelente y notablemente dotada
para los cruzamientos potenciadotes de la producción
de carne; es una raza típicamente maternal. Temperamento
fuerte, ciertamente arisco pero no agresivo.
IV - PROTOTIPO
La ORDEN de 21 de Marzo de 2000 de la Consejería de
Agricultura y Ganadería de la Comunidad Autónoma
de Castilla y León, crea el libro genealógico
y de comprobación de rendimientos de la raza bovina
Serrana Negra y aprueba su funcionamiento en el ámbito
territorial de la misma.
Apariencia general:
La imagen de la raza responde a la de un bovino de color negro
uniforme con orla blanco-mate circundando el morro. De buen
formato, fuerte y robusto.
Piel, pelo y mucosas:
Capa negra uniforme. El morro presenta una orla blanco-mate
circundándole. Los terneros en sus primeros meses presentan
coloraciones castañas-rojizas que viran paulatinamente
al típico de la capa adulta. La piel es de epidermis
gruesa y abundante tejido subcutáneo.
Las mucosas, puntas de las encornaduras y pezuñas son
negras.
Desarrollo corporal:
Formato de tipo medio y proporcionado.
Estimaciones métricas:
Peso vivo para los toros de 900-950 kg y en vacas 500-550
kg, con alzada a la cruz en 142 cm en machos y 138 cm en las
hembras.
V - EXTENSIÓN
E IMPORTANCIA
La extensión de la raza Serrana Negra se vincula con
la montaña seca, totalmente dispar de la montaña
húmeda del norte peninsular y entorno europeo. Nuestras
serranías ofrecen al ganado vacuno interesantes herbazales,
alternando con el matorral y asociados al bosque en su mayor
superficie y pastos ricos en las cotas altas de exclusivo
aprovechamiento estival, todo ello dependiente del régimen
pluviométrico, que no suele ser generoso.
Existe un núcleo importante, ciertamente fraccionado,
disperso, y distante, que reúne, junto con las posibilidades
de producir carne natural en condiciones rentables tras adecuada
ordenación, el interés socio-político
como factor conservador medioambiental e instrumento para
la defensa de tierras degradadas y regiones deprimidas.
VI - EXPLOTACIÓN
Y MANEJO
Sigue régimen extensivo pastoral todo el año,
con ciertas fases de recogida en corrales para suplementación
alimentaria cuando el campo niega todo auxilio. Abundan las
vacadas comunales al amparo del derecho secular de los vecinos
de las poblaciones serranas, al aprovechamiento con su ganado
de los montes de sus respectivos municipios. Hoy estas vacadas
son de mayor efectivo que en tiempos pasados, pos disponer
de más extensos pastaderos derivados de la emigración
rural o mejor parcelado interno.
La alimentación descansa en el pastoreo continuado
sobre herbazales y vegetación xerófila. Cubre
las necesidades nutritivas del ganado con poco que ayude el
régimen de lluvias, con cierta precariedad en invierno,
que demanda raciones complementarias.
La monta en libertad preside el proceso reproductivo y es
la faceta de manejo más necesitada de ordenación,
por los inconvenientes o dificultades que implica para la
cría en pureza y conservación del ganado autóctono,
ya que no siempre es posible lotear los reproductores y el
cruzamiento con razas especializadas en la producción
de carne es general. Los partos se suceden a pleno campo y
sin atenciones particulares, así como la recría
posterior.
El manejo es elemental y general para toda la vacada comunal,
aunque la propiedad sea múltiple, razón por
la cual el marcado individual como signo de propiedad es práctica
común. Por lo general mediante incisiones y mutilaciones
de las orejas, pero también se utiliza sencillas marcas
a fuego aplicadas a todos los vacunos de la misma comuna.
La colocación de cencerros, es otro pequeño
artificio de manejo imprescindible para mantener la manada
unida en los pastaderos de matorral o con arbolado. A finales
de verano la vacada es reunida para extraer los terneros vendibles,
marcar el recrío y decidir el desecho o desvieje. Este
proceder colectivo no anula cualquier iniciativa particular,
naturalmente por cuenta y riesgo de quien la emprende.
VII - APTITUDES
Y TIPOS DE PRODUCCIÓN
La raza Serrana Negra está polarizada hacia la producción
de canre, después de haber perdido su contribución
como animal de trabajo, sin alcanzar el tipo profesional de
aquella. No obstante rinde: terneros pastencos y vacuno mayor.
Los primeros con imperativos de potenciación por vía
de cruzamiento.
El ternero pastenco de origen cruzado, si bien es ofertado
al mercado al destete (6-7 meses de edad) por lo general;
igualmente sale a edades menores con destino a cebaderos especializados,
por lo que desvirtúa su tipología o al menos
la pluraliza.
VIII - COMERCIALIZACIÓN
Registra los primeros pasos para señalar su trazabilidad
después de presentarse como carne natural, si bien
no bajo el nombre de la entidad étnica sino por topónimos
de su presencia, valga por ejemplo el apelativo de Carne de
la Sierra de Guadarrama, que participa en INVAC y en especial
por la masa de cruzados con razas cárnicas especializadas.
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