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I
- ETIMOLOGÍA Y SINONIMIA
Toma su nombre de la región de La Mancha, amplio territorio
encuadrado en la submeseta meridional del Centro peninsular.
No se la conocen sinónimos.
II - DEFINICIÓN
Y ENCUADRAMIENTO
Se trata de una raza selecta extraída de un colectivo
autóctono que secularmente ha venido produciendo leche,
carne y lana sobre un medio compuesto de llanuras resecas
y calcinadas por la escasez de lluvias y el implacable sol,
aprovechando recursos naturales y subproductos agrícolas.
Patuda y andariega, repasa barbechos y rastrojos o consume
pampaneras y otros restos de cosechas, en amplios y diarios
recorridos de largos y abiertos careos.
Integra el capítulo más importante del genogrupo
Entrefino, tanto por su valor intrínseco como por el
papel generatriz de otras etnias o los efectos mejoradotes
de las producciones para unas terceras.
Por la gran influencia de la fracción inscrita en
el Libro Genealógico sobre el resto del efectivo racial
puede estimarse como raza cerrada, pero aquél es tan
amplio y abarca tan extenso asentamiento que escapa en gran
medida al concepto de ella, de aquí el persistente
enjuiciamiento como gran raza abierta, que por ello no deja
de ser selecta y mejorante.
Es considerada de fomento por el Catálogo oficial
de razas de ganado de España y los ejemplares de capa
negra como variedad de protección especial.
III - MORFOTIPO
Caracteres generales
La raza Manchega es longilínea, subhipermétrica;
de aptitud leche-carne.
Color
Se distinguen dos variantes. Una blanca, de piel rosada y
mucosas despigmentadas, a la que pertenece la mayor parte
del efectivo; puede presentar coloraciones canela centrífdugas
en pintas o pequeñas manchas.
La otra, negra uniforme y más frecuentemente con manchas
blancas en la nuca y extremo de la cola; en regresión,
no obstante ser estimada como la mayor conservadora de la
pureza racial.
El acoplamiento e intenso intercruzamiento entre ambas variedades
determina la presencia del tipo manchado o berrendo, que los
pastores llaman “burraco” en los estratos menos
seleccionados de la población.
Vellón
Cerrado o semicerrado. Extensión variable; hay sujetos
en los que cubre el tronco, cuello y extremidades hasta carpos
y tarsos, y otros con expresión opuesta que se limita
a la región dorso-lumbar.
Es importante destacar en la raza Manchega el fenómeno
de la muda de primavera, que afecta a los bordes del vellón,
muy manifiesto en la zona cervical tanto más acusado
cuanto mayor riqueza de folículos primarios.
Es de color blanco uniforme en la variedad blanca y negro
uniforme, con apariencia externa parda, en la variedad negra.
Las fibras son de 8-10 centímetros de longitud, densidad
media.
Formato y apariencia
Varía según las condiciones de explotación.
Peso de las ovejas: 55-70 kilos; de los carneros, 70-100 kilos.
Las hembras de la raza tienen un aspecto grácil y
estilizado, silueta elegante y con marcado sello de feminidad;
son el prototipo de mansedumbre y apacibilidad. Los machos
aparecen grandes y poderosos, fuertes y viriles.
Variedades y ecotipos
Existen ejemplares blancos y ejemplares negros, pero en el
caso de la Manchega, como para las demás del tronco
Entrefino, el color no es factor suficiente para justificar
subdivisiones taxonómicas dentro de ella.
La problemática y anticuada clasificación de
la raza Manchega en variedad grande y pequeña, que
pasó a la terminología oficial, no puede sostenerse
hoy. La uniformidad de explotación de las razas para
los distintos medios y la depuración etnológica
de sus efectivos que descarta poblaciones afines (Alcarreña,
SEgeureña) explica la abolición de tales variantes.
Mayor fundamento tiene el perfilado de la raza en dos núcleos
o grupos: de especialidad lechera y de especialidad cárnica,
que el Libro Genealógico admite y que cuyo formato,
arquitectura corporal y hábito denuncian, de la misma
manera que los separa entre sí.
IV - ORIGEN
E HISTORIA
La raza Manchega tiene procedencia directa del gran tronco
Entrefino autóctono, pero encuadrada en un medio especial
de extensas planicies cultivadas en su mayor parte, con fuente
alimentaria suficiente, pero poco densa y dispersa, que demanda
un organismo de fácil desplazamiento, capaz de recogerla
sin fatiga y transformarla con facilidad; así motivó
la formación de un fenotipo de líneas alargadas,
altas extremidades y aspecto andariego, que por posterior
selección logró especializarse.
Explotada para la producción de leche, paralelamente
rendía un buen cordero y lana de utilidad textil. A
principios de siglo surge la planificación técnica
de la mejora. En 1910 se organizan los Sindicatos de Selección
y poco después la puesta en marcha de los controles
lecheros. Más modernamente, la raza Manchega recibe
el impulso decisivo al crearse los Servicios Provinciales
de Mejora Ovina, por iniciativa y gestión de la Delegación
Técnica para Ganado Ovino, Merino y Entrefino de la
Junta Coordinadora de la Mejora Ganadera.
Dando un gran salto en el tiempo, es a partir del 27 de mayo
de 1969 en el que una resolución de la Dirección
General de Ganadería estableció el Libro Genealógico
de la raza, modificando su reglamento en mayo de 1977. Es
entonces cuando la manchega emprende el camino de las razas
selectas con un seguimiento genealógico, control de
rendimientos, centro técnico de apoyo, pruebas de descendencia,
sistematización de los concursos tradicionales para
la producción de carne o de leche, etc.
Un hecho altamente significativo en la historia de la raza
es la creación del Consejo Regulador de la denominación
de origen del queso manchego.
Para concluir, un rasgo diferenciador de los criadores de
la raza Manchega en los tiempos modernos, especialmente destacado
dentro del sector lechero, es el carácter cooperativo.
Las marcas del queso manchego y en concreto el adscrito a
la D.O. Queso Manchego, goza de gran prestigio en el mercado,
lo que sin duda deberá apoyar el desarrollo de esta
raza en el futuro.
V - IMPORTANCIA
Y ÁREA GEOGRÁFICA
En la actualidad, dicho Libro Genealógico es llevado
por la Asociación de Criadores de Ganado Ovino Selecto
de la Raza Manchega (AGRAMA). Su censo arroja unas cifras
en torno a 1.751.100 cabezas. Estas cifras la sitúan
en el tercer lugar de importancia numérica dentro de
las razas nacionales.
Si bien cuantitativamente es muy importante, también
lo es cualitativamente ya que contribuye con sus producciones,
leche y carne a las D.O. Queso Manchego y Cordero Manchego,
respectivamente.
Además, esta raza es clave en la zona de producción
por las particulares condiciones para ser explotada en medios,
secos, duros y difíciles, por la influencia mejorante
sobre otras razas y por su trayectoria expansiva con efectos
absorbentes o sustitutivos de otras poblaciones ovinas mestizas
o étnicamente indiferenciadas.
En cuanto a la distribución geográfica, la
raza Manchega abarca la casi totalidad del país (42
provincias de las 50), si bien tienen distintas densidades
de ocupación. Se pueden distinguir cuatro zonas: central
o principal, periférica, expansiva y de dispersión.
La zona central radica en La Mancha, extensa plataforma llana
de 600 metros de altitud media y de clima extremado, donde
las temperaturas diarias pueden oscilar 20 ºC, y muy
seco (La Mancha deriva del árabe “al mansha”,
que significa desierto, erial, tierra sin agua). Las comarcas
donde es más importante son La Mancha (Albacete, Cuenca
y Toledo fundamentalmente), Mancha Alta, Mancha Baja, Campos
de Montiel y de Calatrava, Almansa, Monte de los Yébenes
y otras zonas, donde la raza representa más del 75
por 100 del efectivo ovino local.
Esta zona aporta pastos propios de la Subestepa: gramíneas,
matorrales, poco arbolado. Gran predominio de los cultivos
cerealistas, alternando con el viñedo.
La zona periférica o de dominio compartido comprende
las comarcas donde existen efectivos de las razas Segureña
y Alcarreña, antes incluidas dentro de la Manchega.
La zona de expansión es aquella zona donde antes apenas
si existía y ahora en pureza desplaza al ganado entrefino-fino.
VI - EXPLOTACIÓN
Sistemas
El conocido modelo ovino/cereal es general para la raza Manchega.
Alterna el pastoreo durante el día y recogida por la
noche, con la estabulación en épocas difíciles
o fases críticas de la estación productiva.
Aquél sigue el tradicional sistema de guardería,
bajo vigilancia y conducción del pastor, pero la raza
se adapta igualmente a las superficies cercadas, tanto si
se trata de pastizales como de corrales anexos a modalidades
de estabulación.
Estructuras
Las unidades de explotación presentan alta variabilidad,
si bien orientadas actualmente hacia los modelos mayores.
La media por explotación supera las 500 ovejas para
los rebaños selectos, mientras que desciende a algo
más de 250 ovejas para el resto de rebaños.
Con todo, las explotaciones grandes dividen su efectivo en
hatajos, de cuantía variable con la capacidad de los
aprovechamientos o el estado fisiológico del ganado.
La estructura interna presenta pocas diferencias con la registrada
para otras razas lecheras: 2,5-3 por 100 de sementales, 15-20
por 100 de reposición y 80-82 por 100 de reproductores.
Los porcentajes de explotación autogobernadas son
del 50 por 100 con carácter general.
Alimentación
Tiene por base los subproductos agrícolas, tanto en
pastoreo como en aprisco, ampliada con aportaciones de ciertos
pastizales naturales o especialmente sembrados y complementada
convenientemente según estados y niveles productivos
o grado de intensificación.
Reproducción
La oveja Manchega es de dicho ovárico continuo, por
lo que los corderos pueden nacen en cualquier época
del año. Imperativos económicos condicionan
parideras coincidentes con los mejores momentos del mercado,
épocas más favorables para la producción
láctea o fase de abundancia de pastos; los modelos
intensificados aprovechan el poliestrismo para conseguir dos
partos al año o tres cada dos años.
Las hembras jóvenes se destinan a la reproducción
prontamente, de forma que las nacidas en otoño sueles
ser cubiertas a los diez-catorce meses de edad y las de primavera
entre los siete-ocho meses. La duración de la gestación
media para la raza es de 115 días.
Los rebaños lecheros mantienen los corderos recluidos
en aprisco (recinto vallado y techado) hasta los treinta-cuarenta
días, edad hacia la que son vendidos, en tanto que
los especializados en carne diversifican las salidas, bien
sobre esta edad, ya para el sacrificio como ternasco o como
corderos pascuales; en este último caso, lo más
común es sostenerlos en estabulación hasta el
peso deseado, pero a veces son sacados al campo con las madres
para producir un pascual pastenco.
El sistema de cría para la explotación lechera
es reservar la totalidad de la leche materna al cordero durante
el primer mes y tan sólo la mitad los dos siguientes;
en los rebaños para carne la lactancia dura de dos
a tres meses, dependiendo de los intervalos reproductivos.
Instalaciones y manejo
En cuanto a las primeras gozan de alto nivel y el manejo
tiene incorporada la tecnología necesaria.
En los último años se ha registrado un incremento
de la mecanización frente al ordeño manual.
Se practica en dos tiempos (ordeño y repaso), durante
cuatro a cinco meses cuando sólo hay un parto anual
y tres meses en las ganaderías con programas reproductivos
intensificados.
VII - APTITUDES
Y TIPOS DE PRODUCCIÓN
La Manchega es raza de triple aptitud con preferente aprovechamiento
lechero o de carne, según rebaños.
Lana
Como en otras muchas razas, el interés de los criadores
ha decrecido y con ello perdió la importancia pasada.
Carne
La Manchega es posiblemente la raza autóctona mejor
dotada para esta producción. El tipo comercial más
frecuente, el cordero lechal, es de excelente calidad y gran
demanda sobre todo por el mercado de Madrid.
Hace unos años se creó la Denominación
de Origen “Cordero Manchego”, en el que uno de
los requisitos es que la carne proceda exclusivamente de la
raza Manchega, hecho que al igual que con el queso, supone
una fortaleza importante para la raza.
También la raza rinde corderos recentales o ternascos
ligeros. El tercer tipo es el cordero de cebo precoz o de
preparación intensiva para el mercado, igualmente excelente.
Leche
La oveja Manchega siempre fue fundamentalmente lechera y
si hoy existen explotaciones que no se ordeña es por
causas ajenas a su dotación funcional.
La leche procedente de la oveja manchega registra una producción
media, comercial o vendida, de aproximadamente 70 litros,
siendo del 7 al 8 % de grasa por lactación de ciento
cincuenta días, si bien cabe indicar que algunas ganaderías
que han implantado algún sistema de selección
han alcanzado una producción de 220 litros en 150 días,
según se desprende del seguimiento efectuado al 15%
del total de las hembras en control.
Por las características de la mama en la oveja manchega,
la mecanización del ordeño se está implantando
progresivamente.
Es la única raza autorizada para proporcionar leche
para la elaboración de la Denominación de Origen
Queso Manchego, producto que goza de una gran acogida por
los consumidores.
VIII - CUALIDADES
DE CRÍA
La raza Manchega es sobria, rústica, fecunda y de muy
buena salud. Apropiada para vivir en climas extremadamente
secos y calurosos, así como para el aprovechamiento
de sus recursos pastables y subproductos agrícolas.
En el ámbito de la esfera sexual hay que destacar el
poliestrismo integral, es decir, celos continuos a lo largo
del año, la precocidad acusada, que permite el primer
salto a los 12-14 meses con carácter general. La fecundidad
es alta y la prolificidad variable entre 130 y 150 por 100,
con tasas superiores en rebaños bien cuidados, donde
el parto gemelar es casi la norma. Facilidades de parto e
instinto maternal muy manifiestos.
Del juego combinado de la fecundidad y prolificidad resulta
una producción numérica o productividad cárnica
de las más elevadas de las razas autóctonas.
Ordeñabilidad
Por la morfología de la mama, estructura interna,
tamaño y situación de los pezones, etc., la
oveja manchega da grandes facilidades para la extracción
de leche, de aquí que la mecanización del ordeño
no haya sido necesidad perentorio o imperativo de productividad,
hasta los tiempos actuales que la necesidad de incrementar
la competitividad de las explotaciones lecheras deba ser tenida
en cuenta.
Docilidad e instinto gregario
Muy manifiesto. Traducen excepcionales facilidades de manejo,
sobre todo durante el pastoreo. Es frecuente observar la marcha
de un rebaño manchego siguiendo a su pastor, incluso
en fila india (azagar) por sendas, veredas y lindes, con toda
normalidad y orden. Esta misma mansedumbre y dulzura de carácter
mantiene para la estabulación.
Adaptación al calor
A esta propiedad debe el mantener la producción lechera
durante el verano, bajo un sol implacable, en pastoreo continuado
y sobre tierras sin árboles, donde para sestear cada
oveja no encuentra más sombra que la barriga de la
compañera inmediata.
Aptitud para el cruzamiento
La raza Manchega ha sido cruzada repetidamente con carneros
especializados en la producción de carne de muy distintas
razas, con resultados variables en el peso de los mestizos
y poco satisfactorios en la calidad de la carne, por lo que
estas prácticas siempre terminaron por ser abandonadas.
A la inversa, carneros de raza Manchega son profusamente
utilizados sobre otras razas autóctonas para mejorar
la producción de carne, de leche y la prolificidad.
Es particularmente buscada por sus facultades lecheras y buen
tamaño, de forma que por cruzamiento proporciona la
doble ventaja de aumentar el peso de los corderos y mejorar
las aptitudes maternales de las corderos.
Asimismo, con vistas a la mejora de su producción
láctea ha sido cruzada con la raza Milchshaf y Awassi.
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