|
I
- ETIMOLOGÍA Y SINONIMIA
El nombre de la raza procede de su centro de explotación,
la comarca de Colmenar Viejo de la provincia de Madrid.
Los sinónimos más usuales son oveja de Colmenar
y raza Churra de Colmenar, éste equivocado, al igual
que la denominación Negra Churra de Colmenar, porque
no es negra.
II - DEFINICIÓN
Y ENCUADRAMIENTO
Se trata de una pequeña raza local, abierta y semidesconocida
que ha sido descrita hace unos años. Queda encuadrada
dentro del tronco Churro por ascendencia y entre las lecheras
por vocación productiva.
III - MORFOTIPO
Caracteres generales
Tamaño pequeño y proporciones recogidas.
Color
El vellón es blanco y en algunos individuos registra
fibras pigmentadas en su interior. La capa típica de
la raza consiste en manchas centrífugas pardo oscuras
o negras con localización en la parte distal de las
orejas, alrededor de los ojos, que desciende hasta el lagrimal,
labios y parte distal de las extremidades.
Una variante del patrón pigmentario señalado
es la presencia de manchas en forma de pequeños lunares
(“moscas”), a veces concluyentes, extendidos por
la cara y parte superior de las extremidades por encima de
la mancha uniforme de la zona distal.
Vellón
En la cabeza, la lana ocupa la región frontal formando
“moña”, se extiende por el cuello, tronco,
llegando al bajo vientre y hasta las articulaciones carpio-metacarpianas
y tarso-metatarsianas.
Formato y apariencia
El peso vivo varía de 30-35 kg. Para las ovejas y
45-55 en los carneros. El aspecto general es el de un animal
duro, resistente, tranquilo, con marcada tendencia al gregarismo
y fenotipia lechera.
IV - ORIGEN
E HISTORIA
La historia de la raza está relacionada con su origen.
Aislada en un medio difícil y perfectamente adaptada
al mismo, los ganaderos la conservaron, entre otras razones
por no encontrar sustitutas mejores y porque los cruzamientos
adolecían de rentabilidad. Así se explica cómo
estando tan próxima a Madrid capital y de las grandes
vías de comunicación que atraviesan la zona
de cría haya mantenido su pureza racial y, lo que es
más, el absoluto dominio sobre la población
ovina local, si bien en los último años su censo
ha disminuido.
La raza Colmenareña ha permanecido ignorada hasta
que en 1980 dos autores se ocuparan de ella. En definitiva,
es una raza semidesconocida, aunque muy apreciada por los
ganaderos locales e incluso por otros de la provincia que
buscaban el renuevo en los rebaños de aquélla.
V - IMPORTANCIA
Y ÁREA GEOGRÁFICA
Existen pocos datos disponibles, pero aproximadamente se
puede afirmar que existen 2.500 reproductoras encuadrados
en 12 rebaños. La población está en recesión.
El número total de ejemplares no supera los 10.000
ejemplares. Si la importancia numérica es discreta,
no ocurre otro tanto con la económica en el ámbito
local, ya que pone en valor terrenos de clima duro, suelo
pobre y recursos mermados que de no ser por estos ovinos quedarían
sin utilizar, sobre todo las partes más abruptas y
difíciles.
En cuanto al área geográfica, tiene por sede
la zona madrileña más accidentada del Sistema
Central, con las estribaciones de Somosierra y Guadarrama
como puntos de referencia, extendiéndose por el valle
del río Lozoya, abarcando un conjunto de municipios
cuya cabecera es Colmenar Viejo. Se trata de tierras montañosas,
de clima seco y temperaturas invernales extremas.
Actualmente existe una clara amenaza como consecuencia de
la proximidad a una gran urbe como es Madrid. La proliferación
de urbanizaciones y chalets de segunda residencia, destrucción
de accesos, etc., están disminuyendo de forma importante
la superficies de pastos y suponen serias complicaciones para
el manejo del rebaño.
VI - EXPLOTACIÓN
Sistemas
Guarda afinidad grande con el modelo oveja/hierba, es decir,
el pastoreo continuado constituye su forma de vida. Las ovejas
salen todos los días al campo, conducidas por el pastor,
quedando los corderos en el aprisco. Aquellas descorderadas
pasan a ordeño.
Estructuras
La explotación de la raza se hace en unidades de unas
150 ovejas, manejadas en la mayoría de los casos por
sus propietarios.
Alimentación
Está basada en el consumo del pasto natural que brindan
los montes adehesados, posíos y eriales. Con ese aporte
nutritivo el ganado está a merced del régimen
de las lluvias y de la climatología, por lo que es
fácil evidenciar en él las buenas o malas otoñadas
o las consecuencias de las primaveras tardías. En algunos
casos, y casi siempre dependiendo del nivel de precios de
la leche, se suministran raciones complementarias. Normalmente
a base de paja, heno de alfalfa y cereales. En menor escala
se recurre a los piensos industriales.
Reproducción
La raza Colmenareña suele tener un solo parto al año,
coincidente con los meses de agosto-septiembre. Luego, una
segunda paridera de primavera para las corderas o borras y
ovejas vacías de la cubrición anterior.
Instalaciones y manejo
La dureza del clima y las particularidades estructurales
de la población hacen imprescindibles los apriscos,
que guardan el ganado durante la noche y los días más
crudos del invierno. Muchas veces están ubicados junto
a la vivienda del pastor, dentro del casco urbano, y usualmente
llevan anexo un patio o corral grande; igualmente la parte
superior del aprisco es el almacén de heno y paja.
En cuanto al manejo, verdaderamente no registra particularidades
dependientes de la raza, pero merece la pena indicar la ausencia
de cualquier alternativa o modalidad de mecanización.
El ordeño mecánico, perfectamente conocido de
estos pastores, no se practica, fundamentalmente porque se
trata de rebaños de cuantía adaptada a las posibilidades
de una unidad laboral, que es su propietario y, por tanto,
no tiene problemas de mano de obra o de trabajo agobiante
y los gastos de amortización de las instalaciones no
pueden ser fácilmente enjugados por los ingresos de
estos pequeños rebaños.
VII - APTITUDES
Y TIPOS DE PRODUCCIÓN
La raza Colmenareña es de aptitud lechera, si bien
proporciona también un buen cordero lechal y lana entrefina.
Carne
Centrada en la producción de corderos lechales de
30-35 días de vida y 9-10 kg de peso vivo. De excelente
calidad, generalmente comercializados en las mismas zonas
de cría y con muy buenos precios. Gran parte de la
producción coincide con las fiestas patronales locales,
celebradas en el ámbito gastronómico con cordero
asado.
La oveja de desvieje, que tiene mal mercado en general, no
sufre comparativamente tan acusada depreciación para
la raza Colmenareña, seguramente por el reducido peso
de la canal (13-16 kg).
Leche
La raza está sometida a largo período de ordeño
que dura alrededor de los 10 meses. La producción media
diaria es de 871 gr; la máxima de 1.200 gr y la mínima
480 gr. Los rendimientos por lactación se estiman en
unos 100 litros de leche vendida por oveja ordeñada.
El destino de esta leche es hacia las industrias queseras
locales.
Reproductoras
La raza de Colmenar tradicionalmente atiende la demanda de
ganado para vida procedente de las zonas bajas de la misma
provincia de Madrid. Responde como todos los ovinos trasladados
a medios mejores que los de origen, con rendimientos generosos
y sobre todo desproporcionados con su valor comercial. Este
mercado va perdiendo importancia en la medida que sus clientes
abandonaron la explotación ovina.
VIII - CUALIDADES
DE CRÍA
Tiene todas las que adornan las razas rústicas, potenciadas
y depuradas en alto grado. El mercado de reproductoras estaba
fundado y respaldado por estas cualidades.
Esfera reproductiva
Además de por su poliestrismo (varios celos a lo largo
del año), destaca por su precocidad sexual, que les
permite entrar en cubrición a los 10-12 meses de edad,
si bien este primer servicio varía con la época
de nacimiento, siendo válida la edad apuntada para
las corderas procedentes de la paridera de verano-otoño,
en tanto que las nacidas en primavera, por cuestiones de manejo,
no son servidas hasta los 16 meses.
Ofrece una prolificidad discreta. El número de partos
gemelares oscila sobre el 10 por 100. La habilidad maternal
y la ordeñabilidad son propiedades destacadas de la
raza Colmenareña.
Aptitud para el cruzamiento
Teóricamente no cabe suponer que respondiera de forma
distinta a las otras razas rústicas como línea
maternal, pero prácticamente es una posibilidad descartada
por principios económicos que resultan lógicos
dado el planteamiento de su explotación.
|