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 Charolesa
  I - ETIMOLOGÍA, SINONIMIA Y CLASIFICACIÓN
II - ORIGEN E HISTORIA
III - CARACTERÍSTICAS GENERALES
IV - PROTOTIPO
V - EXTENSIÓN E IMPORTANCIA
VI - EXPLOTACIÓN Y MANEJO
VII - APTITUDES Y TIPOS DE PRODUCCIÓN
VIII - COMERCIALIZACIÓN
 
  I.G.P. Carne de la Sierra de Guadarrama

*Si visita www.carneguadarrama.com búsquenos como Carnicería Rodríguez (a falta de actualizar por el Consejo Regulador).

 
 

I - ETIMOLOGÍA, SINONIMIA Y CLASIFICACIÓN

La raza lleva el nombre de su cuna: la región de Charollais en el Departamento de Saöns-Loire en Bourgogne de Francia.

No tiene sinónimos. En el mundo entero se ha respetado la designación francesa originaria.

Está oficialmente clasificada como raza española, que traduce la plena integración en nuestra cabaña bovina.

Aunque la legislación específica no contempla variedades raciales, los criadores distinguen dos de gran significado etnológico que llaman tipo explotación o crianza y tipo cruzamiento. El primero con rango principal y participación absoluta en el proceso selectivo, de aquí que sea considerado el normal. El segundo representa la variante musculosa, tiene carácter complementario y es aprovechado únicamente para cruzamiento, como potenciador de la producción de carne de otras razas.

II - ORIGEN E HISTORIA

Filogenéticamente guarda dependencia lejana con el Bos brachyceros, más centrada con el tronco jurásico derivado del mismo y próxima a la subespecie de las razas rubias del Centro y Sudoeste francés.

La historia primitiva es casi desconocida, no obstante la abundancia de leyendas acerca de ella. Sin entrar en este campo, queda claro que la Charolesa, como otras muchas razas, desde sus orígenes fue un útil de trabajo para la agricultura durante siglos, además de tener fama como reses de carnicería, que se acrecentó con la costumbre de cebar los bueyes para el matadero. El cambio de cultivos y la instalación de praderas artificiales impulsaron la raza hacia un proceso selectivo que culminó en la especialidad extrema, desde donde empieza una carrera de éxitos para situarla en la cima de las productoras de carne, no sólo por méritos intrínsecos, sino como transmisora de sus cualidades a otras, bien para potenciación de rendimientos en cruzamiento o ya para formar nuevas etnias por fusión.

Hacia medidos del siglo XX la raza Charolesa domina internacionalmente la producción de carne bovina especializada. España secunda este proceso por iniciativa oficial en 1962. Primero con la importación de sementales y vistos los buenos resultados decide tener núcleos propios para no depender de las constantes importaciones. Así, de 1962 a 1980 fueron traídos 598 toros jóvenes y 3.494 novillas a primer parto, sobre los que es necesario decir lo siguiente:

- Que la totalidad de los 4.092 ejemplares estaban inscritos en el libro genealógico y por tanto garantizada la pureza de la raza y autenticidad de su total descendencia.
- Que representaban fiel imagen del capítulo francés por ser extraídos de 52 ganaderías, entre las que figuraban las más destacadas. Asimismo los niveles de calidad fueron complementados con la importación de dosis seminales de los toros mejor calificados.
- Que la iniciativa oficial fue luego poderosamente reforzada por la de carácter privado, muy en particular en calidad.

En 1968 nace la Asociación Nacional de Criadores de Charolés de España (ANCHE) a la que el Ministerio de Agricultura cede la gestión del libro genealógico y de control de rendimientos.

III - CARACTERÍSTICAS GENERALES

La raza Charolesa agrupa ejemplares de mucha masa y buen hueso. Capa blanca uniforme, aunque puede virar hacia el crema y a veces el trigueño.

Su dotación morfo-fisio-constitucional la sitúa como de aptitud claramente cárnica. El patrimonio genético la garantiza como raza paternal ideal, al transmitir fielmente dicha vocación y además “marcar” la descendencia por el color, que sin duda es otro atractivo comercial.

La robustez, fortaleza, longevidad, capacidad lechera, potencialidad de crecimiento, aprovechamiento forrajero, índice de transformación, son otros atributos generales de la raza Charolesa que a su vez, optimiza los recursos pastables.

IV - PROTOTIPO

La Normativa de funcionamiento del libro genealógico le describe así de forma resumida:

Coloración de la capa: Blanco o cremoso, extendiéndose uniformemente por todo el cuerpo.
Coloración de mucosas: Mucosas rosadas: cualquier clase de manchas en piel o mucosas constituyen defecto.
Coloración de los cuernos: Blanco cremoso.
Coloración de las pezuñas: Blanco cremoso
Coloración del escroto: Blanco rosáceo.
Conformación general: Compacta y simétrica y de contornos bien dibujados, presentando las líneas superior o inferior del cuerpo rectas y paralelas.
Desarrollo corporal: El formato debe tender a un tipo medio y proporcionado, sin despreciar las variantes positivas.

V - EXTENSIÓN E IMPORTANCIA

La universalidad de la raza (es explotada en 70 países y ha intervenido en la formación de nueve razas como la Chabray, Beefalo, etc) también queda de manifiesto en el territorio del Estado español, donde con mayor o menor cuantía registra general reparto.

El núcleo de pura raza dispone de un efectivo de 17.256 reproductoras (año 2000), que sin duda constituye la fracción específicamente representativa de las 50.000 cabezas calculadas como censo total, al que se estima el segundo en importancia europea después de Francia.

En un plano general la difusión del ganado charolés va desde los pastizales pirenaicos a los herbazales marismeños o desde las dehesas occidentales a los bien cuidados núcleos de la Meseta peninsular. En cualquiera de sus múltiples localizaciones irradia efectos mejorantes de la producción de carne.

La importancia es esencialmente evidente en el orden cualitativo, por cuanto interviene por vía de cruzamiento en la potenciación de las aptitudes cárnicas de una extensa fracción de la cabaña bovina nacional y muy particularmente sobre las razas autóctonas de cría extensiva.

VI - EXPLOTACIÓN Y MANEJO

La Charolesa es raza de hierba y en nuestros medios ganaderos mantiene esta caracterización aunque no disponga de praderas cultivadas o tan sólo excepcionalmente. Sigue la clásica modalidad mixta; pastoreo de naturaleza múltiple (pastos de dehesa, herbazales de montaña, rastrojeras, herrenales, etc.) y raciones complementarias cuando el campo no aporta ni cubre las necesidades nutritivas.

Las estructuras menores corresponden a explotaciones ganaderas mixtas en las que la Charolesa convive con vacunos de otras razas, en tanto que a partir de 30 vacas suelen ser exclusivas de aquella.

En cuanto a la facilidad al parto, destacan los últimos progresos obtenidos. Es cierto que el efectivo español no presenta índice de distocias (parto con dificultad) superiores a cualquier otra raza selecta, por la drástica corrección sufrida sobre el particular en las primeras etapas de asentamiento.

Las tasa media de gestación es del 92% y la incidencia de partos gemelares del 4%. El manejo es el usual para toda clase de ganado selecto. Monta natural, (inseminación artificial sólo con sementales sobresalientes), régimen colectivo de manada, vigilancia a distancia, comederos selectivos para terneros, etc. Como particularidad, la designación individual del nombre de cada sujeto, que debe empezar por una letra determinada según el año de nacimiento, iniciado con la A que corresponde a 1964 (año inicial de funcionamiento del libro genealógico español).

VII - APTITUDES Y TIPOS DE PRODUCCIÓN

Definen las especialidades productivas de la raza Charolesa, los elevados rendimientos cárnicos en cantidad y calidad. El gran formato corporal (vacas de 700-900 kg y toros de 1.000 kg en adelante, de peso vivo) garantiza la primera condición, las formas corporales, ritmo de crecimiento, índice de transformación, calidad de la canal, etc, respaldan la segunda.

Frente al mercado guarda posiciones amplísimas que le permitan acudir con muy distintos tipos de edad y peso. El tipo productivo es el macho de 15 a 16 meses criado a pie de madre y finalizado con alimentación intensiva.
- Peso al nacimiento: 49 kg.
- Rendimiento bruto: ELEVADO
- Conformación (Sistema EUROPEO)
- Rendimiento útil (porcentaje):
    · Músculo: 70-74%
    · Hueso: 17-19%
    · Grasa: 9-13%
    · Relación músculo/hueso: 4,1-3,8

Vacuno mayor. Dentro de este tipo comercial secundario, la Charolesa destaca por la magnificencia de sus canales y la calidad de carne roja que proporcionan. Las piezas de primera categoría, cuentan con la preferencia del círculo gastronómico.

VIII - COMERCIALIZACIÓN

La musculosidad genética, el atractivo tipológico, los altos rendimientos cuanti-cualitativos como res de carnicería, las cualidades de cría y sobre todo el poder de transmitir todos estos rasgos junto con otros favorables, aseguran el horizonte comercial de la raza Charolesa en el área productiva y más dentro del sector reproductivo.

Por eso en España ses estima tanto por su productividad como por el poder de potenciación en los cruzamientos. Dado que en este segundo objetivo participan profusamente las razas de cría extensiva adehesada, donde la inseminación artificial tiene muchas dificultades y la idea de la mejora descansa más en la raza que en el individuo, la Charolesa juega un singular papel aportando sementales jóvenes demandados por una serie de conveniencias, lo que suponen paralelamente notable apoyo para ella.

La cabaña española registra discretas cotas de exportación.

 
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Fuente consultada: “Razas ganaderas españolas. Autor: Antonio Sánchez Belda”.
www.razanostra.com
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